Intervenciones causales
El superpoder del campo: no mirar el pensamiento — editarlo. Y la lección de rigor que viene con el poder.
La trampa de mirar
Supongamos que encontrás una dirección del mapa que se activa siempre que el modelo procesa preguntas sobre capitales. ¿Probaste que esa dirección hace el trabajo? No. Probaste que acompaña al trabajo. Puede ser un eco, un subproducto, una correlación — como concluir que los bomberos causan incendios porque siempre están donde hay fuego.
La neurociencia sufre esta trampa hace un siglo: ver que una zona del cerebro "se ilumina" no dice qué función cumple. Pero acá estudiamos un cerebro artificial, y eso cambia todo: podemos pausar el modelo a mitad de un pensamiento, editarle el estado interno con precisión quirúrgica, y ver qué cambia en lo que dice. Correlación → causalidad. Estas son las herramientas:
Las tres herramientas
Activation patching (trasplante). Corré el modelo con la frase A y guardá su estado interno en cierto piso y posición. Corrélo con la frase B, pero trasplantándole ese estado guardado. Si el modelo ahora responde como si hubiera leído A, acabás de demostrar dónde vive la información que distingue A de B — en qué capa, en qué posición. Es el bisturí del campo: se usa para localizar información y para descubrir circuitos.
Ablación. Sacá una pieza — silenciá una cabeza de atención, borrá una dirección — y mirá qué se rompe. Si tu explicación dice "esta cabeza hace tal trabajo", ablarla tiene que romper exactamente ese trabajo, y nada más.
Steering (dirigir). Sumá una flecha al residual stream mientras el modelo piensa, y el comportamiento se desplaza en la dirección del concepto: Golden Gate Claude fue exactamente esto. Es la prueba más contundente de que las flechas no son decoración — son palancas.
Caso real: desarmar un pensamiento y volverlo a armar
Acá es donde te cuento mi propio paper — no (solo) por orgullo, sino porque es un ejemplo de punta a punta de cómo se usan estas herramientas, y porque podés jugar con los experimentos reales en tu navegador.
La pregunta: cuando el modelo piensa "la capital de Italia", ¿ese pensamiento es un bloque, o son piezas separadas — la cosa (Italia) y la operación (capital-de)?
- Steering: mientras el modelo piensa "la moneda de Italia es…", le restamos la flecha moneda-de y le sumamos la flecha capital-de. Su preferencia se invierte: deja de inclinarse por "euro" y se inclina por "Roma". Funciona en los 20 pares de operaciones probados, en 3 modelos de 2 empresas distintas.
- Patching compositivo: armamos el pensamiento desde partes promediadas — una base genérica + una parte "Italia" + una parte "capital-de" — y escribimos esa suma en una sola posición del residual stream. El modelo dice "Roma" tan seguido como acierta normalmente (52% contra su techo de 53%). Cambiá la parte "Italia" por "Francia" y dice "París". El pensamiento está hecho de partes, y las partes alcanzan para reconstruirlo.
- La dosis importa: con la flecha empujada 4× más fuerte de lo natural, el modelo balbucea en loops ("dollar dollar dollar…") — pero forzado a elegir entre las respuestas posibles, acierta el 80% de las veces. La sobredosis destruye la fluidez, no la información. Medio campo se había topado con este artefacto sin nombrarlo.
Todo esto se ve en vivo en The Assembled Thought — la escena interactiva usa las salidas reales persistidas de los experimentos, nada simulado.
La lección de rigor: los controles que podrían matarte el resultado
Y ahora la parte más importante de esta página. Intervenir es tan poderoso que es fácil engañarse: metés mano adentro de un sistema de miles de millones de parámetros, algo va a cambiar seguro. ¿Cómo sabés que tu efecto es real y no un empujón cualquiera? Con controles negativos — experimentos diseñados para matar tu propio resultado:
- Flecha aleatoria del mismo tamaño: si cualquier empujón produjera el efecto, tu flecha no significa nada. (En nuestro caso: la flecha aleatoria no hace nada.)
- Etiquetas permutadas: reconstruí tus flechas con los rótulos mezclados — mismo procedimiento, significado destruido. Si el efecto sobrevive, tu procedimiento estaba midiendo otra cosa. (Efecto: cero.)
- Piso equivocado, tarea equivocada, respuestas mezcladas: cada variante ataca una explicación alternativa distinta.
Mi proyecto nació de esta disciplina: empezó como la réplica de un resultado ajeno que no sobrevivió a los controles pareados. El hallazgo publicable apareció recién al preguntar qué estructura sí sobrevivía a todos. Si te llevás una sola cosa de esta página: una intervención sin controles negativos es una anécdota, no un resultado.
Para profundizar
- The Assembled Thought — los experimentos de esta página, interactivos, con la evidencia y todos los controles enumerados.
- Steering en Neuronpedia — subile el volumen a features reales y mirá qué pasa.
- Persona vectors (Anthropic, 2025) — steering aplicado a rasgos de personalidad: la misma idea, apuntada a seguridad.
Siguiente: con el bisturí en mano, se pueden encontrar los algoritmos completos. Circuitos →