Lesionar un modelo de lenguaje
Los neuropsicólogos entendieron el cerebro, en buena parte, rompiéndolo: un paciente pierde una región por un ACV y de golpe no puede nombrar objetos aunque habla fluido, o habla en telegrama aunque entiende todo. Cada déficit selectivo es un mapa de qué hace cada pieza. Un modelo de lenguaje se deja lesionar con una precisión que ningún neurocirujano soñó — podés apagar una neurona exacta, en todas las posiciones, y medir qué se rompe. Así que lo hice.
La pregunta venía de mi paper: el pensamiento de un modelo sobre "la capital de Italia" se separa en dos piezas — la cosa (Italia) y la operación (capital-de). Si son piezas de verdad, deberían vivir en tejido distinto. ¿Hay un grupo de neuronas que hace "capital-de", separable de las que manejan "Italia"? Y si lo lesionás, ¿el modelo sufre una afasia específica?
Reglas del juego, prestadas de la neuropsicología y adaptadas con la disciplina de controles del paper:
- Localizar con un contraste. El diseño factorial del paper (12 países × 5 relaciones) es un localizador de fMRI: para cada neurona calculo cuánta de su actividad explica la operación versus la entidad. Eso rankea las neuronas por selectividad, exactamente como un vóxel se rankea por su respuesta a un contraste.
- Remover el tejido, no empujarlo. Una lesión no es steering: la neurona se apaga en todas las posiciones, fijada a su valor medio, y el prompt hace la pregunta verdadera. No estamos inclinando al modelo hacia una respuesta; le sacamos una pieza y miramos qué se cae.
- El déficit tiene que ser selectivo. Romper todo no enseña nada. La vara es: la lesión dirigida daña su función y deja intactas las demás — y controles del mismo tamaño, en las mismas capas, con la misma magnitud de activación, no reproducen el efecto.
Primero, el mapa de lo que no se puede tocar
Antes de buscar funciones hay que saber dónde está la infraestructura. Ablé cada una de las 448 cabezas de atención de Qwen3-1.7B, una por vez. El resultado es un cerebro con una anatomía sorprendentemente humana: 2 cabezas de 448 son intocables — una sola, L1H5, multiplica la perplejidad por 19.7 cuando la apagás; otra por 4.4 — y las 446 restantes se pueden quitar de a una con costo casi nulo (la mediana cuesta ×1,003). Un tronco encefálico diminuto y una corteza enorme y redundante.
Ese detalle no es decorativo: es la razón por la que todos los controles tienen que estar pareados por profundidad. Un control aleatorio global que por azar agarre L1H5 "le gana" a cualquier lesión dirigida por motivos que no tienen nada que ver con la función. (Y de hecho pasa: un control aleatorio de 48 cabezas que se traga a L1H5 dispara la perplejidad ×78.)
Y acá el primer hallazgo inesperado: el tronco encefálico es un fenómeno de modelo chico. El mismo barrido en Qwen3-8B — las 1152 cabezas, una por vez — encuentra cero cabezas críticas. Ni una sola supera ×2; la peor cuesta menos que eso. El modelo chico guarda una cabeza que no puede perder; el grande, cuatro veces su tamaño, no guarda ninguna. (Por qué — si la función se distribuyó o simplemente sobra a escala — es una pregunta que este post abre y ataca al final.)
Validar el método con una función conocida
Antes de confiar en el bisturí sobre una función desconocida, lo pruebo en una que el campo ya resolvió: las induction heads, el circuito que copia patrones del contexto (lo cuenta la página de circuitos del curso). Localizarlas y lesionar las 48 más selectivas: la capacidad de copiado colapsa −79%, mientras la perplejidad general (×1.24), la aritmética (100%) y la recuperación de hechos quedan intactas. Los controles pareados no la tocan. El método remueve una función conocida de forma selectiva. Luz verde.
El resultado: la operación tiene órgano, la entidad no
Acá viene la asimetría, y es más interesante que la simetría que esperaba.
La red-operador es tejido removible de verdad. Lesionar las neuronas selectivas de operador produce el síntoma exacto que había pre-registrado — el modelo responde sobre el país correcto, pero con la relación equivocada — en los cuatro tamaños de lesión, ordenado por dosis, en los dos modelos. Con 512 neuronas (de ~172 mil) la recuperación relacional cae de 61.7% a 18.3%, y el test estadístico honesto (Fisher exact contra el pool de todos los controles, 2160 celdas, corregido por Bonferroni) da p desde 8.9e-05 hasta 5.5e-09. La perplejidad se preserva en todo el rango. Es una afasia específica: el modelo "olvida qué le preguntaste" sin perder el lenguaje.
La red-operando no tiene órgano removible. La predicción era que, lesionada, el modelo diría la capital de otro país (relación intacta, entidad perdida). No pasa. En la posición de consulta, la lesión no hace nada por encima de los controles. Y probé la hipótesis mecánica obvia — que la entidad vive en el token del país, no en la consulta — lesionando ahí: falla también. Lo que se rompe ahí es destrucción genérica (la perplejidad se dispara) o, en el modelo grande, la firma del operador otra vez. Dos hipótesis muertas. La entidad no tiene, en ninguno de los dos lugares donde la busqué, un tejido que puedas quitar para producir su déficit específico.
Esa es la novedad, y es honesta: una factorización simétrica en el álgebra no es simétrica en el tejido. El modelo sí separa la operación de la entidad —eso lo probó el paper por fuera— pero la operación tiene una región lesionable y la entidad se comporta como algo más distribuido, más redundante, sin un órgano que apagar. Es un paradigma de operadores.
Un detalle de disciplina que me gusta contar porque casi me como un espejismo: cuando leí las generaciones crudas bajo la lesión de operando creí ver una anomia bellísima — "es una ciudad… no sé cuál". Pero el scoring riguroso mostró que "degradado" es el sumidero donde cae toda falla (los controles ya están en ~37% de degradación), así que no puede contar como firma de nada. Estaba leyendo señal en el pozo. El resultado sobrevive sin ese adorno; el adorno no sobrevivía a su propio control.
¿Áreas o redes?
La última pregunta era geométrica: cuando una función sí tiene tejido, ¿está concentrada en un lugar (un "área", como el área de Broca) o desparramada (una "red")? La respuesta —midiendo la entropía de la distribución por capas contra un null de neuronas aleatorias— es que depende de la función. Las redes de operador y operando están concentradas, apiladas al 84–93% de profundidad (justo donde el paper había encontrado la palanca causal, hallada de nuevo por un método que no sabe nada del paper). En cambio la distinción texto-vs-símbolo está totalmente distribuida (indistinguible del azar). Un modelo con áreas localizadas y redes difusas conviviendo — igual que un cerebro.
Post-scriptum: ¿por qué el chico necesita una cabeza que el grande no?
Hay dos maneras en que el modelo grande podría "no necesitar" esa cabeza: la función se distribuyó en un conjunto de cabezas (ninguna sola es crítica, pero un grupo sí), o simplemente no la necesita. Una búsqueda greedy las distingue — quitar la cabeza cuya ablación cuesta más, repetir.
En 1.7B el daño se compone catastróficamente: L1H5 sola ×19.7, y agregando de a una las peores, la perplejidad trepa a ×270, ×23,000, hasta ×2.8 millones con 8 cabezas. Un núcleo crítico diminuto pero interdependiente. En 8B el mismo procedimiento con 12 cabezas llega a ×4.3. No hay núcleo catastrófico — ni una cabeza, ni un conjunto chico. Seis órdenes de magnitud de diferencia. La respuesta es la segunda: el modelo grande no concentra su cómputo crítico en ningún puñado de cabezas. El chico apila trabajo que no puede perder en unas pocas; el grande lo desparrama tanto que ningún grupo chico importa.
¿Y qué hace L1H5? La hipótesis obvia —que sea un attention sink, una cabeza que vuelca casi toda su atención al primer token (un patrón documentado como crítico)— es falsa. Sinks hay: L19H4 manda el 97.4% de su atención al token 0. Pero las cabezas críticas no son sinks: L1H5 manda solo el 1.3% (puesto 430 de 448). Es intocable por otra razón, todavía sin identificar — un cabo suelto, honesto.
La letra chica
- Todo esto es un modelo y medio (Qwen3-1.7B, con réplica en 8B) sobre 12 países y 5 relaciones, en inglés. La red-operador replica en las dos escalas; la geometría también. El brazo de cabezas del modelo chico es ilegible por culpa del sink, y el del grande es legible pero no dice nada (la operación, a escala, no es un puñado de cabezas).
- Es inspiración metodológica, no una analogía literal con el cerebro. No comparé contra datos de fMRI ni afirmo que una capa del modelo "es" un área de Brodmann. Presté el método — localizar, lesionar, exigir selectividad — y todos los claims son sobre el modelo.
- Como siempre acá: cada número se recomputa desde artefactos persistidos
(
scripts/lesion_*.py+verify_numbers.py), y cada afirmación convive con el control que podría haberla matado. Un par de esos controles ya me pescaron dos sobre-afirmaciones en el camino; quedaron corregidas en el registro.
Los detalles completos, con las tablas y los p-values, están en el cuaderno de resultados (Parte 3). Si querés el contexto del paper primero: el paper explicado fácil.